lunes, diciembre 10, 2007

Nota de Opinión I.


Se aproxima el fin de año y es momento de hacer balances. De el mes de agosto EL TRENZADOR nació como una idea, una idea simple que giraba en la mente hacía ya un tiempo. Fue, al principio, un experimento porque no se sabía a ciencia cierta qué grado de receptividad iba a tener. No existían antecedentes de otros weblogs sobre el tema que nos ocupa, cuestión que por un lado es un reto y a su vez una lástima que no existan otros que expongan sus creaciones y se dediquen a difundir técnicas, la cultura y trabajos nacionales y extranjeros. Al mismo tiempo, suponía que estaba todo "por ser contado" y con ese objetivo se partió para recorrer un largo trayecto que seguirá con absoluta certeza el año próximo. Hoy, tengo fundamento para sentirme orgulloso que el número de lectores se multiplica día a día, con más de 2.000 lectores en sólo menos de cinco meses de vida. Puede parecer una cifra poco relevante si se la compara a los niveles que recibe un diario u otro medio de comunicación tradicional. Pero piense, y haga el relacionamiento que es que este espacio se dedica a un tema super específico como es la soguería y que diariamente se reciben a 30 personas nuevas del mundo entero que se informan, aprenden y se interesan por la soguería criolla.
Como segundo punto, en una realidad de fuerte consumo ($$) social donde el proceso de industrialización y estandarización de productos -de los más básicos a los más complejos- todo pasa por máquinas, el valor de hacer artesanías, ser creativo -diseñar modelos propios- es una satisfacción enorme. Como trenzador -y seguramente a muchos de ustedes les debe pasar lo mismo- lo que se siente al terminar una pieza hecha a mano produce una sensación espiritual muy profunda. No se puede expresar con palabras, pero ustedes sabrán bien a que me refiero. Viva el arte, la artesanía y el conocimiento. Que nuestras leznas y nuestras manos no se cansen de crear; y que cada enlazada realizada y terminada llene de satisfacción nuestros corazones.